Casona de Viña Santa Carolina: un Monumento Nacional para eventos memorables
La Casona de Viña Santa Carolina se ha consolidado como un lugar predilecto para quienes buscan un espacio elegante y campestre en la ciudad. Su excelente ubicación la hace cómoda y accesible para cualquier evento, desde matrimonios hasta encuentros corporativos.
Declarada Monumento Nacional por sus 150 años de historia, sus instalaciones ofrecen un ambiente inigualable. Hoy en día, se ha posicionado como un lugar estratégico para matrimonios, galas, lanzamientos de marca y reuniones ejecutivas.
Revista Eventos conversó Paula Zawoioski, coordinadora de Eventos y Hospitalidad, para que nos contara más sobre los atributos de este icónico espacio, tan apreciado por organizadores y wedding planners.
«En Viña Santa Carolina, lo que nos hace únicos es la combinación de historia, naturaleza y versatilidad. No solo somos un espacio, sino un Monumento Nacional en el corazón de Santiago. Nuestros eventos se celebran en bodegas centenarias que mezclan lo rústico con lo elegante, creando un ambiente sofisticado y de alto nivel”, señala la ejecutiva.
“Nuestros jardines, diseñados por Juan Grimm, ofrecen el escenario perfecto para recepciones al aire libre. Además, nuestra capacidad es clave: podemos albergar hasta 550 personas sentadas, lo que nos convierte en la opción ideal y más versátil para todo tipo de celebraciones, desde bodas hasta eventos corporativos”, añadió.
Sobre el proceso de reactivación de los eventos tras la pandemia y los cambios en las preferencias de los clientes, explicó que «la reactivación ha sido gradual, pero hemos vuelto a un ritmo normal. Vemos que las prioridades de los clientes han cambiado; ahora, la conectividad, los espacios al aire libre y las experiencias personalizadas son más valorados que nunca”.
“También hemos observado un cambio en el tamaño de los eventos. Por ejemplo, el promedio de invitados para los matrimonios ha bajado de 500 a 350-400 personas. Esto refleja una tendencia clara hacia celebraciones más íntimas y personalizadas”, agregó Paula Zawoioski.
El perfil de cliente que busca hacer eventos en la viña ha experimentado una evolución interesante. Aunque la base se mantiene, “cada vez es más común que parejas que residen en el extranjero decidan regresar a Chile para casarse en un lugar emblemático de su cultura”, comentó.
“Al elegir Viña Santa Carolina, no solo disfrutan de un evento único, sino que también tienen la oportunidad de experimentar los vinos de una marca chilena reconocida a nivel mundial, presente en más de 60 países. Esta particularidad convierte a la viña en un espacio muy atractivo para eventos internacionales, lo que consolida su posición como un punto de encuentro tanto para clientes corporativos de la región como para visitantes extranjeros”, sostuvo.
-Además de matrimonios y eventos corporativos, ¿qué otros tipos de celebraciones o reuniones son comunes en sus instalaciones?
-Si bien los matrimonios siguen siendo los eventos principales, el segmento corporativo y MICE (Meetings, Incentives, Conferences & Exhibitions) ha crecido con fuerza. Viña Santa Carolina se ha posicionado como un lugar estratégico para galas, congresos, lanzamientos de marca y encuentros ejecutivos.
En estos eventos, la propuesta va más allá de la celebración. Los invitados participan en tours históricos, recorridos por cavas centenarias y experiencias ligadas al vino, lo que añade un valor cultural y vivencial único, especialmente valorado por los asistentes extranjeros.
-Mirando hacia el futuro, ¿cuáles son las principales tendencias que ven en el sector de eventos para los próximos años?
-La industria de los eventos se dirige hacia experiencias integrales y personalizadas. Ya no es suficiente con ofrecer un simple recinto; los clientes buscan un valor añadido que combine cultura, historia, gastronomía y tecnología. El objetivo es que cada celebración sea inolvidable.
En los próximos años, la innovación en servicios será clave. Se priorizará la creación de experiencias memorables y el rescate del patrimonio como elemento diferenciador en cada evento. El valor cultural y vivencial que estos elementos aportan es lo que realmente conecta y cautiva a los asistentes, especialmente a los que vienen del extranjero.
“Este enfoque permite destacar el valor único de Viña Santa Carolina, que combina historia, naturaleza y cultura en un solo lugar”, concluye Paula Zawoioski.
Por Revista Eventos