Latinoamérica y el auge del turismo de reuniones
En un escenario global que recupera el dinamismo tras los años de pandemia, el turismo de reuniones, congresos, ferias e incentivos emerge no solo como una herramienta clave para los negocios, sino como un actor estratégico para el desarrollo económico y cultural de los destinos. América Latina, con su diversidad geográfica, riqueza cultural y talento humano, se posiciona cada vez más como un referente competitivo, resiliente y lleno de oportunidades.
Desde distintas trincheras de esta industria, voces expertas coinciden en que no solo se trata de una recuperación, sino de una transformación. La región ha sabido leer las señales del nuevo contexto global, adaptándose y apostando a un modelo más sostenible, innovador y articulado. Las reuniones presenciales, lejos de desaparecer, han reforzado su relevancia como espacios insustituibles para generar vínculos profundos, construir comunidad y dinamizar economías locales.

Pablo Sismanian
Pablo Sismanian, consultor internacional en marketing estratégico y con más de tres décadas liderando el desarrollo turístico en América Latina, es claro al describir el nuevo momento: “Lo que hemos observado en los últimos años es una reafirmación del valor insustituible del encuentro cara a cara”. Aunque las herramientas digitales fueron clave durante la pandemia, agrega que “no logran replicar la conexión humana, el networking de calidad, ni el impacto económico local que generan los eventos presenciales”.
El crecimiento de este segmento responde, según Sismanian, a una valorización estratégica de los eventos por parte de las organizaciones, que los entienden como impulsores de innovación, negocios y comunidad. “Hoy el sector ha salido fortalecido, con mayor conciencia de su valor económico y simbólico, y con herramientas digitales que lo han hecho más flexible y escalable”, afirma. En definitiva, las reuniones no solo se mantienen vigentes: hoy son más relevantes que nunca.
Argentina, por ejemplo, ha mantenido su liderazgo como destino de reuniones a pesar de sus vaivenes económicos. “Desde 2008 implementamos un plan de marketing estratégico liderado por INPROTUR y AOCA, que nos permitió constituir un verdadero Equipo País”, explica Sismanian. Esta visión de largo plazo ha resultado en una oferta robusta, con más de 50 destinos preparados, talento humano de primer nivel, y una estructura profesional que le ha valido mantenerse entre los primeros lugares en rankings internacionales como el de ICCA. La resiliencia del sector argentino sostiene, ha sido clave para sostener ese posicionamiento incluso en tiempos de adversidad.
Turismo de Incentivo

Arnaldo Nardone
La mirada regional se amplía con el testimonio de Arnaldo Nardone, director de FIEXPO Exhibition Group y de MICE Consulting, empresa especializada en Recintos de Congresos, Feriales, Burós de Convenciones y Marketing de Ciudades como destino de Eventos. Past president de ICCA (Asociación Internacional de Congresos y Convenciones) Nardone es una de las figuras más influyentes en la industria MICE mundial.
Al inicio de su conversación destaca con entusiasmo: “Es realmente impresionante el crecimiento de nuestra fascinante industria de reuniones a nivel global ,el poder participar de varios de estos eventos realmente nos conecta con el mundo profesional y de negocios del cual me siento orgulloso de pertenecer”.
Nardone profundiza refiriéndose a cómo el turismo de incentivos ha ganado terreno en América Latina: “El turismo de incentivos se ha incrementado en los últimos años desde el momento que los destinos latinos comenzaron a entender cuáles son las exigencias y requerimientos de este exigente sector, adaptando su oferta y mejorando las debilidades que presentaban en sus productos ya sea en conectividad, infraestructura, consolidación de marcas ,servicios profesionalizados implementando capacitaciones y certificaciones sumado a una visión estratégica analizando previamente modelos exitosos. También se transformó la forma de comercializar, participando en ferias clave con compradores especializados, tales como el Motivation Luxury Summit”.
Para el experto uruguayo, uno de los elementos diferenciadores de la región es su autenticidad. “Destinos inéditos, bellezas únicas, hoteles con historia, comunidades locales y una gastronomía magnífica se combinan con paisajes que van desde selvas a desiertos, ofreciendo experiencias irrepetibles”, relata con entusiasmo. A esto se suma la incorporación de marcas hoteleras de prestigio internacional y la adaptación de estructuras no tradicionales –como antiguos monasterios o frigoríficos convertidos en hoteles boutique– que aportan un valor simbólico y experiencial a cada encuentro.
Liderazgo Colaborativo

Yanira García
Desde Colombia, Yanira García, presidenta de MPI Colombia y directora de Colombia Activa, pone énfasis en el momento de inflexión que vive América Latina. “La región se posiciona como territorio estratégico para el turismo de reuniones sostenible, en línea con la demanda global de eventos con impacto positivo en comunidades y entorno”, sostiene.
De cara a esa realidad, la ejecutiva colombiana advierte que el mayor desafío será la articulación entre sectores. “Se necesita una visión compartida entre sector público, privado y academia. Solo mediante un liderazgo colaborativo y políticas públicas que reconozcan el valor de la industria, podremos convertirnos en referentes globales”, afirma. La profesionalización del capital humano sostiene, es tan vital como la infraestructura: sin líderes preparados, no hay industria sostenible.
Para diferenciarse a nivel internacional, García plantea que los destinos latinoamericanos deben centrarse en narrativas auténticas, en lugar de enfocarse solo en infraestructura o conectividad. “Se trata de comunicar una propuesta basada en identidad cultural, sostenibilidad y experiencias transformadoras”, explica. Además, enfatiza en la importancia de fortalecer la cadena de valor, invertir en talento humano, certificaciones, mediciones de impacto y estrategias promocionales segmentadas. “Hoy, más que una gran infraestructura, lo que más valoran los organizadores globales es la capacidad de un destino para generar experiencias relevantes, sostenibles y bien gestionadas”.
En conjunto, estas tres miradas coinciden en que el turismo de reuniones no solo ha resistido los embates de una crisis global, sino que ha emergido con una propuesta más madura, integradora y orientada al largo plazo. América Latina, con sus desafíos aún presentes, muestra un potencial inmenso cuando apuesta por la profesionalización, la colaboración y la autenticidad como sellos distintivos. El desafío es grande, pero la oportunidad también: ser protagonistas en la construcción de una industria que no solo conecta negocios, sino que transforma territorios.
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